Alwaght- Tras una semana de enfrentamientos en Marib, centro de Yemen, las fuerzas de Arabia Saudí y sus aliados no han logrado avances en el terreno, mientras, que por el contrario, ha empeorado el estado de ánimo de los soldados saudíes debido a la fuerte resistencia del movimiento popular yemení Ansarolá.
Según los medios locales, durante los últimos días un gran número de las fuerzas tribales se han unido al Ejército yemení y Ansarolá para participar en las operaciones contras las posiciones saudíes en Marib. El analista político yemení, Haykal Bafana, explica que el ingreso de estas fuerzas tribales mayoritariamente suníes en el Ejército yemení podría tener consecuencias graves para las fuerzas de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU). Según Bafana, los miembros de estas tribus anteriormente apoyaban la agresión saudí, pero en la última semana cambiaron de idea y ahora luchan contra las fuerzas saudíes.
Se dice que este cambio de postura tiene lugar después de que los aviones de guerra saudíes atacaran “por error” sus posiciones en la localidad de Harb, a 80 kilómetros al sur de Marib. Por otra parte, los comandantes saudíes han informado a la agencia estadounidense de noticias Associated Press (AP), de que los soldados saudíes también están enojados por los ataques contra las fuerzas aliadas. Además, uno de los altos comandantes de las fuerzas leales al expresidente fugitivo yemení, Abdu Rabu Mansur Hadi, ha considerado los posibles ataques erróneos de los cazas saudíes como uno de los mayores obstáculos para lograr sus objetivos.
Marib está situada en el centro occidental de Yemen y su distancia con Saná, la capital, es de unos 165 kilómetros. Además, esta ciudad tiene fronteras con Arabia Saudí y la mayoría de las tribus de esta región han sido los aliados del régimen Al Saud desde las últimas décadas. Durante las recientes semanas, EAU y Arabia Saudí han desplegado sus fuerzas y armamentos en Marib. Se dice que las fuerzas pro saudíes toman el control de casi el 80 por ciento de esta provincia y el resto está bajo el control de las fuerzas de Ansarolá y el ejército yemení. Cabe mencionar que la ciudad de Marib está conformada en su mayor parte por desiertos.
La verdad es que las dificultades de Arabia Saudí en esta guerra no se limitan al giro en la posición tomada por las tribus de Marib, el país árabe también tiene problemas con la fuerte resistencia de las fuerzas de Ansarolá y la baja moral de los soldados de la coalición. Según Associated Press: "La decepción está aumentando entre las fuerzas partidarias del presidente prófugo yemení, Mansur Hadi, después de una semana sin obtener ningún logro." y "A pesar de los bombardeos intensos y crueles a las zonas controladas por Ansarolá, el avance de las milicias pro-Hadi hacia la capital se estancó debido a la resistencia de insurgentes houthíes."
Al parecer, además de los puntos mencionados, la incapacidad y la falta de experiencia guerrera de los comandantes y fuerzas saudíes se consideran como otras de las razones que han resultado en el fracaso de la misión de coalición saudí en Marib. De acuerdo con un informe de Associated Press: "Los comandantes del ejército de tierra de Yemen (fuerzas pro-Hadi) están descontentos de la coordinación logística débil en la primera línea del frente en Marib y el centro de mando en Riad, también tienen problemas con la lenta comunicación y toma pausada de decisiones." Sharif Hosein, un comandante de alto rango de las fuerzas pro-Hadi, ha dicho: Nuestras fuerzas no disfrutan de una organización fuerte y en realidad, actúan de forma independiente a pesar de que existe un centro para tomar decisiones unidas.
Cabe decir que otro desafío importante de la coalición saudí es la localización geográfica y las montañas infranqueables de Yemen; un factor que provocó el fracaso del Imperio Romano en el año 43 a.C. y de Arabia Saudí en 1934 cuando quizo atacar Saná. También los houthíes tienen una experiencia larga de guerra de guerrillas en dichas zonas, así que, están familiarizados con estas montañas. Según informes de los opositores y sus aliados, durante los recientes meses, las fuerzas houthíes han intentado sacar ventaja de dicha situación cavando túneles, plantando una gran cantidad de minas y construyendo fortalezas en el área.
También, recientemente, el comandante Abdu Rabu Hadi fue gravemente herido en una emboscada de las tropas de Ansarolá y fue trasladado a Arabia Saudí para recibir tratamiento, pero sus cinco guardaespaldas resultaron muertos. A pesar de que Riad hizo mucha propaganda sobre una victoria en esta batalla, después de una semana, los soldados de la coalición no han logrado avanzar más. Una verdad que termina en la decepción de las fuerzas saudíes y en el fracaso de la operación.
El general, Ahmad Salam, un oficial pro-Hadi, ha dicho a Associated Press: " Si las condiciones continúan del mismo modo en las primeras líneas, será imposible lograr la victoria en esta batalla." Mientras tanto, medios de comunicación yemeníes han informado que el comandante de Marib ha llamado a un comandante local para hablar sobre las nuevas evoluciones. Así mismo, Mansur Hadi ha tenido una reunión con Mohammed bin Salman, ministro de Defensa de Arabia Saudí que está al mando de la guerra, y con quien sostuvo una conversación acerca de los problemas de la batalla de Marib.